ACEITE DE ALMENDRAS DULCES

El aceite de almendras dulces se obtiene a través del fruto del árbol del almendro (Prunus Dulcis), de la familia de las rosáceas, que tiene su origen en las regiones de Asia Central, donde es cultivado desde hace miles de años.

Es de destacar que es la variedad de almendras dulces, la que presenta los mayores beneficios para el organismo sin ningún tipo de toxicidad, a diferencia de la variedad de almendras amargas que sí son tóxicas.

 

 Piel suave, tersa e hidratada

  • El aceite de almendras además de desinflamar y calmar las irritaciones cutáneas,  hidrata y suaviza todo tipo de pieles. Esto es posible gracias a la presencia de ácidos grasos esenciales, necesarios para la vida pero que no podemos sintetizar. Gracias a ellos, las membranas celulares que necesitan estos lípidos refuerzan su estructura y la retención de agua, evitando su pérdida y por tanto la sequedad de la piel.
  • Previene las arrugas y las estrías.
  • El aceite de almendras se recomienda especialmente en casos de sequedad, deshidratación o escamación. 

Cabello nutrido y brillante

El aceite de almendras aporta brillo y suavidad a los cabellos castigados, quemados o escamados y quebradizos.