Contaminación Ambiental. ¿Como afecta a mí piel?

Enlazando con un artículo ya publicado en el blog hace tiempo, en concreto en septiembre del 2016, en el cual reflexionábamos sobre la elevada exposición diaria que teníamos a sustancias químicas, no solo a través de la cosmética, sino también de la comida, de la ropa, y, por supuesto, del aire. En este post queremos incidir en esto último, la presencia de sustancias químicas en el aire, es decir, en la contaminación atmosférica y cómo afecta de forma nociva a nuestra piel.

 

Creo que todos somos conscientes de que el aire que respiramos a diario no es aire limpio, sino que presenta una serie de sustancias químicas procedentes, en su mayor parte, de la actividad antrópica, es decir, las producimos y emitimos nosotros, el ser humano.

 

Algunos de los contaminantes más problemáticos durante el año pasado han sido las partículas en suspensión, el dióxido de nitrógeno, el ozono troposférico, el dióxido de azufre, el monóxido de carbono, el benceno, los hidrocarburos aromáticos policíclicos y los metales pesados.

 

Que todas estas sustancias inciden negativamente en nuestra salud, afectando a nuestro organismo, siendo la causa de numerosas enfermedades cardiovasculares y respiratorias, creo que todos lo teníamos claro, lo que no se sí teníamos claro es que también afectan a nuestra piel, al fin y al cabo, es el órgano más grande que tiene el ser humano y nos recubre por completo.

 

¿Cómo nos afecta y como se refleja en nuestra piel?

 

Uno de los principales efectos que tiene la contaminación es la generación de radicales libres. Estos afectan negativamente a nuestra piel y organismo, generándole estrés oxidativo. Se produce la oxidación de las proteínas, los lípidos, los azúcares y los ácidos nucleicos que regulan el funcionamiento normal de las células, acelerando el envejecimiento y la muerte de las células.

 

Los efectos adversos de estos agentes contaminantes se incrementan de forma notable con la exposición al sol.

 

La piel afectada por estrés oxidativo sufre:

 

- Perdida de vitaminas C y E en la capa cornea.

 

- Un aumento del riesgo de sufrir dermatitis, psoriasis.

 

- Aumento de la sensibilidad, sequedad de la piel o aumento de la producción de sebo.

 

- Destrucción del colágeno.

 

- Aparición de arrugas y manchas.

 

- Pérdida de firmeza.

 

- Piel apagada y falta de luminosidad, por la reducción de oxígeno que reciben los tejidos.

 

¿Cómo puedo frenarlos?

 

Somos conscientes que la contaminación no va a desaparecer, por lo que debemos tomar medidas para que sus efectos incidan en nuestra piel lo menos posible.

 

La mejor forma de combatir el estrés oxidativo es aportándole a la piel la dosis extra de antioxidantes, vitaminas y ácidos grasos que necesita para que no se produzca el daño celular.

 

Este aporte debemos proporcionárselo tanto internamente, siguiendo una dieta sana y equilibrada, como externamente, manteniéndola en optimas condiciones, siguiendo una rutina de cuidados con productos que la nutran, hidraten y protejan.

 

Empieza limpiando tu rostro para retirar todas las impurezas y toxinas acumuladas, ya sea con agua micelar, jabón, o leche limpiadora, como tu prefieras. Sécalo correctamente, sín frotar y de forma suave, para no irritar la piel. A continuación, aplícate un tónico para refrescar. Por último, y no menos importante, aplícate un fluido facial o crema que nutra, hidrate y proteja tu piel de las agresiones externas.

 

Desde HATIPAI BIOCOSMETICS te proponemos nuestro nuevo fluido facial antioxidante y antipolución "MOISTURIZER facial fluid" para combatir las adversidades a las que se enfrenta la piel de nuestro rostro diariamente.

 

En su fórmula combina extractos de frutas como la manzana y el melocotón,  con cereales como la cebada y el trigo, que junto con el ginseng, crean una barrera protectora en la piel frente a la contaminación ambiental. 

 

La dosis extra en antioxidantes se la aportan el aceite de aguacate, el extracto de rosa canina, la estevia y la vitamina E, neutralizando los radicales libre y regenerando la piel desde el interior.

 

La nutrición e hidratación se la aportan el ácido hialurónico y el aceite de almendras, rellenando las arrugas y líneas de expresión, recuperando firmeza y suavidad.

 

Encontrándose, además, protegida del sol por el filtro físico natural que incorpora, sín nanopartículas.

 

Ya conoces como mantener tu rostro protegído de la contaminación de forma natural y saludable, ahora, ponlo en práctica.

 

 

 

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