Frío!! Protege tu piel

 

El invierno es la estación del año que trae consigo el frío, las heladas, la nieve y el viento. Los cambios de temperatura son muy frecuentes, pasando del frío del exterior al calor seco de las casas o locales varias veces al día. La exposición de nuestra piel a tanto vaivén térmico le pasa factura.

 

La autoprotección de la piel disminuye significativamente durante los meses de invierno. Debido al ambiente seco que se forma en los espacios con calefacción, la piel se reseca y necesita un aporte extre de hidratación, principalmente en las capas más superficiales. El frío del invierno hace que los vasos sanguíneos bajo la piel se contraigan para mantener el calor en el interior, reduciendose la circulación sanguínea y, por tanto, recibiendo menos oxígeno y nutrientes. La epidermis está prácticamente indefensa ante el frío, el viento, la sequedad, los rayos UV y los contaminantes a los que se expone. La piel se vuelve pálida, frágil y se agrieta. Aunque la capa protectora natural de la piel es más fina en invierno, con los cuidados necesarios también se puede disfrutar de una piel radiante, suave y flexible en esta época del año.

La piel madura tiene menos capacidad para retener la humedad, por lo que hay que extremar los cuidados dermatológicos en invierno a partir de los 40 años.

Las zonas del cuerpo que más sufren con el frío invernal son la cara, los labios y las manos, pues son las más expuestas. Además, hay que tener en cuenta que ciertas afecciones como la dermatitis atópica, la dermatitis seborréica y la caspa empeoran a causa de las bajas temperaturas y la sequedad.

 

La limpieza de cutis debe ser diaria también en invierno. No obstante, conviene elegir productos suaves que no dañen una piel ya castigada por el frío.

 

Por todo esto, se recomienda proteger y nutrir nuestra piel y el cabello, ambas zonas sensibles a los cambios climáticos, de manera natural y sin tóxicos.

Uno de los consejos es utilizar algunos principios activos como el aceite de oliva, maíz, almendras, lino,aguacate y trigo, los que tendrán la finalidad de ser una natural protección nutritiva para la piel.

La crema hidratante de noche es otro básico, y tiene que ser regenerante, nutriente y reparadora.

Otros principios activos de acción emoliente y que ayudan esta vez a retener agua manteniendo así una adecuada hidratación de la piel, son las plantas ricas en mucílagos, pectinas y almidón. Entre ellas destaca al nogal, lino, ortiga blanca, hamamelis, escaramujo, zarzamora, rosa roja, llantén, violeta, etcétera, las que forman una barrera protectora sobre la piel, siendo muy indicadas para superficies secas.

 

Os recomendamos cuidar y mimar vuestro rostro con nuestras cremas faciales.

 

 

 

Crema de DIA: Contiene Stevia, Aceite de Aguacate y Rosa canina. Aporta la hidratación y luminosidad necesaria para afrontar la jornada. Tiene propiedades rejuvenecedoras, ayudando a la formación del colágeno en la piel, nivela el tono y crea un efecto alisador. Además tiene propiedades antinflamatorias, siendo apta para pieles sensibles, reduce el tamaño de los poros y limpia la piel con acné. Combate las manchas y marcas de acné.

 

 

Crema de NOCHE: Contiene Stevia, Aceite de Aguacate y extracto de acmelia. Presenta propiedades vasodilatadoras, antioxidantes y antimicrobianas. Refuerza y reorganiza la red colagénica de la piel, ayudando a prevenir el envejecimiento y reducciéndo sus imperfecciones, tales como líneas de expresión, arrugas, manchas y granos. Además, aporta la hidratación necesaria que tu piel necesita durante la noche.

 

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