ECO Baby

 

La piel del bebé recién nacido es tierna e inmadura. Su sensibilidad es extrema debido a que al bañarles o lavarles por primera vez tras su nacimiento, pierden la protección natural frente a los agentes externos que les cubre en el útero materno.

 

Utilizar productos con pH neutro, evitar la exposición solar, utilizar ropas de algodón y evitar los roces en los pliegues de la piel son algunas de las medidas que podemos adoptar para proteger la delicada piel del bebé recién nacido.

 

Para sus aseos deberíamos utilizar productos que no contengan alcohol. Algunas firmas tienen fórmulas hipoalergénicas, diseñadas específicamente para los niños, que no contienen parabenos ni sustancias tóxicas, y que son elaborados a base de agua termal.

 

Aunque deberíamos apostar por jabones suaves ecológicos, totalmente libres de tóxicos, que contengan gran porcentaje de sustancias emolientes y nutritivas, para proteger y reemplazar la capa lipídica (aceite de oliva, almendra, manteca de karité, manteca de cacao, etc…)

 

Uno de los productos que conviene evitar completamente es el talco, que suele estar contaminado con asbesto, y está especialmente relacionado con cáncer de pulmón y ovario.

 

Respecto a otras sustancias tóxicas, recomendamos especialmente evitar los derivados de petróleo, como los aceites minerales y parafinas, que cubren la piel con una película plástica que le impiden respirar, no se pueden metabolizar por el hígado y no son saludables. Los podéis reconocer en las etiquetas por estos nombres: paraffinum, paraffinum liquidum, petrolatum.

 

También conviene evitar especialmente todos los perfumes sintéticos y los ftalatos,  importantes alteradores endocrinos, colorantes (especialmente las anilinas) y humectantes sintéticos (como el propilenglicol).

 

Aunque el baño del bebé consigue relajar a los niños, también pueden resecar su piel, por lo que tendremos que buscar un champú/gel de baño que no contenga jabón en su formulación, limpiando la piel y el cabello gracias a su base lavante vegetal. Entre los principales ingredientes de este tipo de productos encuentran la Caléndula Bio y el Aloe Vera Bio.

 

La Caléndula contiene fitosteroles y betacarotenos, y cuenta con propiedades antiinflamatorias y suavizantes para la delicada piel del bebé, mientras que el Aloe Vera es un ingrediente extrahidratante, que consigue suavizar, tonificar y cicatrizar posibles heridas, aportando una mayor resistencia a la piel.

 

Para elegir la crema hidratante de cara y cuerpo, deberemos buscar un producto que sea elaborado con principios activos naturales que hidraten la delicada piel del bebé. Un

Ejemplo de ingredientes que puede contener en su formulación son:

 

- Aceite Biológico de Rosa Mosqueta: Rico en Vitaminas C, A, E, B1, B2 además de en ácidos grasos esenciales, que consigue regenerar la piel al mismo tiempo que la suaviza y la protege de las agresiones externas. Es un aceite que hidrata de forma prolongada, manteniendo su equilibrio hidrolipídico al mismo tiempo que activa tanto la acción regeneradora como la acción protectora de la piel.


- Manteca de Karité: Cuenta con propiedades emolientes, suavizantes y regeneradoras, hidratando, suavizando y protegiendo los tejidos celulares.


- Aloe Vera: Ingrediente extrahidratante que suaviza la piel al mismo tiempo que la tonifica y le confiere una mayor resistencia, consiguiendo incluso cicatrizar posibles heridas.

 

 

No solo podemos cuidar de nuestros hijos de un modo más ECO utilizando productos de cosmética natural, sino que también podemos evitar el contacto de su piel con sustancias nocivas utilizando ropa de fibras naturales, usando detergentes para lavar su ropa menos agresivos, cuidar su alimentación, utilizando, si es posible, ingredientes de procedencia ecológica y de proximidad, de este modo estarás seguro que la comida de tu hijo está libre de pesticidas que pueden dañar su organismo.

Otro ejemplo es el uso de pañales ecológicos. Estos pueden ser de tela, o si aún no te animas al cambio, tienes pañales desechables, libres de fragancias y cloro, que además de evitar rozaduras al bebe, tardan una media de 5 años en descomponerse, frente a los 400-500 años de los pañales convencionales.

 

Existen también toallitas orgánicas, libre de productos irritantes. Las mamás todo lo queremos limpiar con este producto que no falta en ninguna pañalera ni bolso de paseo.

 

Otro modo de eliminar el contacto con las sustancias tóxicas de nuestro bebe es controlar la composición de los productos utilizados en la limpieza del hogar, que en ciertos casos pueden provocarles alergias o irritaciones. Para que no suceda, fíjate siempre en lo que dicen las etiquetas y elige siempre los que digan no tóxico, libre de químicos y en lo posible, orgánicos. Hay un sinfín de productos, como detergente, limpia suelos, limpia cristales...., y si no encuentras el adecuado, siempre lo puedes hacer tu misma.

 

Ya veis, hay un sinfín de posibilidades! Os animamos a que seáis unas madres más ECO.

 

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